Efectivos de la policía de Alemania recurrieron al uso de cañones de agua este sábado para disolver concentraciones de manifestantes en distintos puntos del país. La actuación de los cuerpos de seguridad se produjo tras el registro de incidentes al cierre de movilizaciones juveniles de carácter multitudinario.

Incidentes durante las movilizaciones

Las marchas, que congregaron a un gran número de jóvenes, derivaron en episodios de tensión en varias urbes del territorio alemán. Durante el desenlace de las convocatorias, grupos de manifestantes arrojaron proyectiles y fuegos artificiales.

Ante el lanzamiento de estos artefactos y objetos contundentes, las fuerzas policiales accionaron los vehículos equipados con cañones de agua para dispersar a las personas concentradas en las áreas donde se registraron los disturbios.